lunes, 14 de septiembre de 2009

Sólo una simple idea

Tiempos muy difíciles pasan por el país, mí país, Argentina. La que me vió crecer y aún lo sigue haciendo. Si bien es difícil, se que un día saldremos adelante y veré a mi país con los laureles que siempre mereció. Como Don Cacho dijo en unas de sus canciones "Sí hay algo que nunca debemos perder es la esperanza" por eso intentaré aportar (aunque sólo signifique unos pocos granos de arena) por ver ese sueño, el sueño de muchos argentinos, concretado


Pero sí vamos a salir adelante, algo es seguro: Tenemos que cambiar. debemos ser más responsables, más honestos (y no sólo el que está en la política) y sobre todo más humildes. Hay que dejar en el pasado todo aquello de "la picardía argenta" o "los mejores del mundo".


Sin más que decir, dejo ésta idea que simplemente cruzó por mi mente y quería desarrollar. Si tienes alguna duda, sugerencia o intriga referida a este tema sólo comentala e intetaréresponderla lo más pronto posible.



Responsabilidad comunal

La idea proviene de la idea (o sueño) de una democracia utópica. En ella la sociedad une a todos los individuos1, ya sean de distintos credo, estrato social e ideología, para alcanzar el máximo bienestar social posible y la “felicidad real”2.

Sí bien al ser un concepto utópico es escasamente probable, aunque sí es aproximable en cuanto a los valores de tolerancia, libertad e igualdad que pueden obtener tanto la sociedad misma como sus miembros.

En esta idea cada individuo comparte la responsabilidad3 con sus semejantes, el estado, la sociedad y sus no semejantes4 de las acciones ejecutada particular o colectivamente, sin excepción, habiendo consentido o no dicha acción, de aquí desprende la aplicación del concepto.

Ningún individuo, grupo, organismos, estado o siquiera la sociedad misma puede imponer a otro una determinada ideología o credo. La sociedad no está expresamente definida al necesitar mayor flexibilidad.

La responsabilidad comunal no interfiere en ningún aspecto de la privacidad de las personas, ni debe hacerlo. Sólo interferirá en cuestiones de índole pública o que afecten relevantemente a una sociedad, nación o estado y su rumbo.

Aquí la fuerza de la sabia palabra prevalece sobre la ignorancia, la ira, el puño y la espada.

La responsabilidad comunal usa determinadas herramientas para facilitar su aplicación: Pensamiento crítico, Sabiduría y Participación

Pensamiento crítico.

En el todo objeto, acción o planteo esta sujeto a cuestionamiento y debate abierto, en el cual cada individuo debe expresar su desacuerdo o incertidumbre (sea cual fuere) sujetándose este manifiesto también al debate abierto, siempre respetando los distintos credos, ideologías y situaciones. La manifestación particular o grupal no puede ser interrumpida en ningún caso ni bajo ningún medio. La libertad de expresión y asociación debe estar absolutamente asegurada.

El debate no es ni será un conflicto ni debe desencadenar uno. El debate es el intercambio de opiniones y conocimiento, a fin del crecimiento intelectual de todos los que participaren en él. Sí él incidirá en el futuro de una sociedad o estado se debe intentar al absoluto acuerdo mediante el diálogo y consenso de ideas, de no darse éste caso se recurrirá al voto secreto, el cual también será universal para los miembros de dichas sociedad o estado, además de obligatorio.

Sabiduría.

La sabiduría es aquí considerada la posesión (por parte del individuo) del suficiente conocimiento y uso de razón para poder interpretar y/o discernir un hecho concreto obteniendo una interpretación personal, pudiendo ésta estar influenciada por otras, aunque siempre conservando un grado de originalidad.

Ésta herramienta impedirá el control de los miembros de una sociedad a modo de masa. Para fomentar su aplicación es necesario la debida formación en los distintos ámbitos educativos que suponen ser la escuela y la familia. También se debe ejercitar el debate en todo lo recientemente aprendido cuestionando su razón y por qué.

Esto toma prestado conceptos de la matemática al no afirmar algo sin establecer su debida explicación o razón.

Participación.

Dependerá totalmente de la libertad de expresión y asociación. Todo individuo tiene derecho a participar en debates o decisiones que incidan en la sociedad o estado oriundo, y a su vez está obligado a formar parte.

En ocasión de voto, además de estar obligado, deberá hacerlo de forma absolutamente responsable habiendo estudiado previamente las opciones dadas cautelosamente y estando en su totalidad seguro de su decisión.

1: Unir a todos los individuos en un concepto de comunidad. Cuando hablamos de comunidad se refiere a un tipo de sociedad en donde todos sean semejantes unos a otros en calidad de derechos y obligaciones, respetando siempre la diversidad de opiniones.

2: La felicidad real se trata de un concepto utópico donde la sociedad o comunidad completa se encuentra en un estado de absoluto bienestar. Abarca tanto el bienestar de minorías como de mayorías donde ambas muestran respeto y tolerancia hacia la diversidad del pensamiento.

3: La responsabilidad comunal es un tipo de responsabilidad ética y moral, además de surgida del propio saber. No debe ser una responsabilidad u obligación económica debido a que impedirá la igualdad de oportunidades entre distintos estratos sociales, ni mucho menos legal pues corrompería la responsabilidad comunal en su totalidad al posibilitando un uso dictatorial de ella.

4: Ideologías opuestas deben responder por los errores o infortunios de las otras aunque hubiesen manifestado desacuerdo. Un ambiente democrático ejemplar debe tener un gran énfasis en esto.